COMUNICACION CON EL MENOR

Comunicacion con el menor


En un régimen de custodia del menor es básico el derecho de comunicación con el menor y del progenitor no custodio. Así lo recoge el artículo 94 del Código Civil español y de otros ordenamientos territoriales de diversas comunidades autónomas como Catalunya, Aragón, Navarra o el País Vasco.

Este tipo de comunicaciones ya sean telefónicas o telemáticas vía redes sociales, no están sometidas a ningún tipo de control estricto por parte de la normativa vigente y únicamente encontramos la acepción de que no será posible dicha comunicación en horario nocturno o que no estorbe el horario lectivo y de trabajo escolar del menor. Tras esta acepción, que puede variar dependiendo de la edad del menor, no existe regulación alguna sobre horarios o tiempo de comunicación del menor con el progenitor no custodio a menos que no se hayan establecido y concretado en el convenio regulador. 

Por tanto por el bien del menor y del derecho paterno no existe cota o limitación más que el sentido común en estas comunicaciones. Así, el progenitor custodio debe facilitar dichas comunicaciones siempre y cuando se produzcan de forma moderada y no interfieran en el descanso y horario lectivo del menor. Lo normal seria que ambos progenitores se pusieran de acuerdo en los horarios y tiempos de comunicación dependiendo de los horarios de estudio, de si es día laborable o festivo y de la edad del menor.

El juez solo intervendría en caso de que alguno de los progenitores excediera en exceso y de forma abusiva de dichas comunicaciones o de que alguno de ellos impidiera el contacto sin motivo alguno justificable. Así el juez podría dictaminar una serie de modificaciones que podría llegar a suponer una restricción de llamadas imponiendo una extensión temporal de las mismas o a la limitación de las mismas a un horario determinado. Ello se podría imponer de inmediato y dependiendo de la urgencia de cada caso en un proceso de medidas urgentes cautelares. 

También se puede dar el caso de que en determinadas circunstancias se pueda alterar las comunicaciones con el menor dependiendo de diversas circunstancias que puedan o deban alterar dichas comunicaciones como en caso de enfermedad, viajes o diferentes períodos vacacionales. En este caso se regularían estos cambios a través de una demanda de modificación de medidas, según el artículo 91 del Código Civil.

PENSION DE VIUDEDAD TRAS UN DIVORCIO POR EXISTIR DENUNCIA DE VIOLENCIA DE GENERO

pension de viudedad tras un divorcio por existir denuncia de violencia de genero


En una reciente Sentencia del Tribunal Supremo de febrero de 2016, se ha otorgado pensión de viudedad tras un divorcio por existir denuncia de violencia de genero. Y aunque no ha habido condena alguna porque se retiró dicha demanda el tribunal ha considerado que la existencia misma de la denuncia es un claro indicio de su existencia. Ello en base a la nueva ley de Seguridad Social que permite la obtención de la pensión de viudedad hacia mujeres divorciadas o separadas, víctimas de violencia de género, que de otra forma no podrían conseguirla.

La Sala de lo Social del Supremo ha matizado que aunque esta sentencia puede crear precedentes, hay que contextualizarla en todo el proceso judicial establecido. Así, aunque no existe condena firme por ello, la mera denuncia puede ser suficiente en determinados casos.

Así, el Alto Tribunal tiene en cuenta que no ha existido una sentencia en contra ni sobreseimiento, si no que dicha denuncia fué retirada. Posteriormente hubo una denuncia de malos tratos en contra de su hijo y se probó con suficiencia un abandono físico y económico del padre hacia su familia. Gracias a estos últimos hechos el Tribunal consideró probada una continuidad de la violencia del marido.

La denuncia fue presentada en Pontevedra en 1995, retirada y posteriormente presentada otra denuncia por amenazas al hijo en 1998. El Tribunal Superior de Galicia denegó dicha pensión, pero posteriormente el Tribunal Supremo anuló dicho fallo y sentenció a favor. Así aunque no exista condena firme en casos de violencia de género, se estudiará a fondo cada caso en concreto y si existen indicios probatorios suficientes se valorará la concesión de la pensión de viudedad en caso de divorcio o separación. 

DIVORCIO Y DESAHUCIO

Divorcio y desahucio


Divorcio y desahucio pueden pasar uno detrás de otro. Ante un divorcio, la vivienda habitual se adjudica al cónyuge más vulnerable o al que se le otorga la custodia de los hijos menores. A causa de la crisis de los últimos años, se han hecho visibles los desahucios hipotecarios. Y en la tesitura de estar usando la vivienda habitual y en el caso de que dicha vivienda esté a nombre únicamente del otro cónyuge nos podemos preguntar ante esta situación que pasa si mi ex deja de pagar la hipoteca. ¿Me echarían de la vivienda junto con mis hijos? ¿Es o no evitable el desahucio? Así estos casos son más frecuentes de lo que imaginamos y son casos complicados porque el residente no es propietario ni arrendatario y solo es poseedor del uso temporal de dicha vivienda tras un proceso de divorcio. 

Aquí nos encontramos ante dos procesos judiciales paralelos y de deseos contrapuestos en que primeramente la persona que habita en la vivienda tendrá que hacer valer su derecho de uso y oponerse al desahucio frente a la entidad financiera. Paralelamente el banco presentaría demanda de ejecución hipotecaria al propietario, intentando ejecutar el desahucio a favor del ocupante, alegando que no ostenta su posesión. 

La entidad bancaria intentará ejecutar el desahucio hipotecario y quedarse así con la propiedad del inmueble y así hacer valer su derecho en base al artículo 661.1 de la LEC en que indica que una vez ejecutada sentencia favorable, solicitará al tribunal que los ocupantes de la vivienda no tienen derecho a permanecer, por no tener su propiedad y no disponer de "título suficiente". En este tipo de procesos si existe sentencia judicial, que en base al convenio regulador se obtiene custodia y el uso de la vivienda familiar, existen varias sentencias al respecto. 

El Tribunal Supremo en sentencias de 29 de abril, 14 de julio y 31 de diciembre de 1994 y la de 16 de 4 de abril y 16 de diciembre de 1997, considera que el derecho de uso de la vivienda común otorgado hacia uno de los cónyuges en el proceso de divorcio, no tiene en si mismo la naturaleza real de un usufructo. El tribunal entiende que pese a que exista una orden de ejecución hipotecaria de la vivienda, el uso por parte de ella del otro cónyuge queda garantizado. Así, dicho ocupante tiene el derecho de poseedor legítimo de la vivienda por imperativo judicial. Eso se debe a que no es posible culpar por ello al usuario frente al comportamiento fraudulento del cónyuge deudor, preservando así también los derechos y las necesidades de los menores que residan.

De todas formas, existen sentencias con fallos contrarios y no existe jurisprudencia suficiente para confirmas las anteriores sentencias, sino que se estudiará cada caso en particular. Es necesario recalcar también que dicha sentencia puede variar dependiendo de quien sea el propietario de la vivienda y de si el crédito hipotecario es anterior o posterior al divorcio.

COMPARTIR VIVIENDA EN CUSTODIA COMPARTIDA

COMPARTIR VIVIENDA EN CUSTODIA COMPARTIDA


Existen dudas si hay que compartir vivienda en custodia compartida. En sentencia de un juzgado de primera instancia se otorgó una custodia compartida por meses alternos en la misma vivienda familiar, donde quedarían los menores junto al progenitor que permanecieran con ellos durante un mes. Así, pasado otro mes el otro cónyuge volvería a la vivienda familiar, previo desalojo del otro cónyuge y sus pertenencias particulares. Y así el otro cónyuge quedaría con la custodia de los menores otro mes más. 

Tras varios recursos el caso llegó al Tribunal Supremo, que confirmo la custodia compartida pero cambiando los turnos mensuales por periodos semanales. Además, contrariamente a la sentencias anteriores, sentenció que en los casos de custodia compartida el sistema rotatorio en una sola vivienda no es el adecuado. 

Así, que en sentencia de 11 de febrero de 2016 la sala del Tribunal Supremo sentenció que "Al acordar la custodia compartida, se estableció que los hijos ya no habitarán únicamente en el domicilio materno, si no que con una alternancia semanal residirán en la vivienda de cada uno de sus padres, pudiendo disponer así de dos viviendas familiares, por lo cual no podrán ya residir en la vivienda única familiar indefinidamente.

Y de acuerdo con el artículo 96.2 del Código Civil ya que ambos cónyuges disponen de un nivel económico parecido, se determina que la madre podrá restar temporalmente en la vivienda familiar durante un año, contado a partir de la fecha de esta sentencia, con el fin de facilitar una transición a una nueva residencia y que transcurrido dicho período la vivienda quedará en proceso de liquidación de la sociedad de gananciales".

El Tribunal Supremo les concede un período de un año para que puedan liquidar la vivienda familiar y disponer así cada cónyuge de una vivienda propia. De esa manera los menores dispondrán de dos viviendas para que sus padres tengan su custodia en periodos rotatorios semanales. 

PENSION DE ALIMENTOS A HIJOS MAYORES DE EDAD

pension de alimentos a hijos mayores de edad


Debo pagar pensión de alimentos a hijos mayores de edad. Es de obligado cumplimiento que en un divorcio con hijos a través de una custodia monoparental, el cónyuge no custodio deba abonar una cantidad en concepto de alimentos y gastos varios, para el sustento de sus hijos. Así lo establece el artículo 39.3 en el que señala que "Los padres deben prestar asistencia de todo orden a los hijos habidos dentro o fuera del matrimonio, durante su minoría de edad y en los demás casos en que legalmente proceda”. Pero, debo seguir pagando si mi hijo ya ha cumplido la mayoría de edad.   
   
Así, en reciente sentencia, aunque recuerda la obligatoriedad del pago de los alimentos hacia los hijos, distingue entre los menores y mayores de edad para distinguir la obligación. Así en los menores de edad la cantidad del pago de la pensión se calculará dependiendo de las circunstancias económicas y las necesidades de los hijos. Solo en casos muy determinados de precariedad del padre, se establecerá un pago mínimo para cubrir las necesidades más básicas del menor.

En cuanto al pago de la pensión de alimentos a hijos mayores de edad, este debe ser proporcional a los ingresos del padre para con los gastos del menor. En este caso, solo se cubrirán los gastos imprescindibles para las necesidades más básicas del hijo como los alimentos y alojamiento, vestido y asistencia médica. En estos casos si está indicado que en caso de que el padre hubiera reducido sus ingresos hasta no poder satisfacer sus necesidades básicas, el pago de la pensión de alimentos se puede extinguir.

La resolución de la sala insiste en que el pago de los alimentos se distará en sentencia de primera instancia de acuerdo con las necesidades en ese momento y que solo se podrá modificar dicha cantidad, cuando la situación económica de los obligados cambie repentinamente y de forma prolongada, a través de un proceso de modificación de medidas.

DIVORCIO CON MASCOTAS

Divorcio con mascotas


Cada vez es más normal que exista un divorcio con mascotas en la familia. El número de mascotas que hay en los hogares españoles cada día va en aumento. En las redes sociales se comparten fotos y vídeos de cariñosos gatos y perros y eso provoca un efecto llamada que hace que tengamos alguno de estos adorables animalitos. Son compañeros ideales para los humanos, solos, en pareja o para nuestros hijos y comparten el día a día de nuestras visicitudes con nuestras penas y alegrías. Dado el aumento de divorcios no es nada raro que en muchos de esos hogares exista una mascota. Entonces ¿Que ocurre cuando existe un divorcio con mascotas en el hogar? ¿Quien se la queda? ¿Existe algún tipo de custodia para nuestros animales?

Para empezar debemos tener en cuenta que aunque sea un ser vivo y lo queramos mucho, el artículo 333 de nuestro código civil considera a nuestra mascota como "cosa". Por tanto legalmente tiene una consideración de objeto o bien mueble. Así cualquier miembro de la pareja separada puede reclamar su derecho de posesión. 

En el caso que el animal hubiera sido adquirido con anterioridad al matrimonio o establecimiento de la pareja, aquí no habrá duda alguna sobre su posesión. En el caso de que el matrimonio esté en separación de bienes también el animal será otorgado a su propietario aunque este haya sido adquirido durante el matrimonio. Ello se demostrará a partir de los documentos de su compra o adopción o en su defecto a nombre de quien esté la cartilla sanitaria del animal.

Lo primero que habría que hacer es aplicar el sentido común y que la mascota se quedara con aquel miembro que ha estado en mayor contacto con él y que tenga tiempo y espacio para cuidarlo. En algunos casos es posible una indemnización al otro cónyuge en concepto de gastos generados o por pérdida sentimental. Llegado el caso se puede llegar a pactar una custodia compartida para el animal si ello fuera posible o en su defecto un régimen de visitas. Existe en España un precedente, en Badajoz a siete de octubre de 2010 con sentencia favorable a la custodia compartida de un perro, mediante 6 meses alternos.

En el hecho de que en el hogar existan hijos menores que hayan adquirido una convivencia y un cariño continuado hacia su mascota, el juez resolverá en cualquier caso que la mascota no se separe del menor por el bien de este. En el caso concreto de los gatos también se determinará que se queden en el hogar donde ha crecido y vivido, ya que está demostrado que los viajes y cambios continuados le provocan un gran estrés al felino dado el carácter territorial que ostenta.

CUSTODIA COMPARTIDA

custodia compartida


La custodia compartida aún es minoritaria en España. Aquí, ante un divorcio con hijos lo habitual es conceder una custodia monoparental a la madre con la concesión de un régimen de visitas hacia el padre. Así se concede la custodia de forma prioritaria a la madre si no está incapacitada o no perjudica los intereses del menor. De todos modos, la tendencia en cuanto a custodia se refiere es conceder y ampliar el período de régimen de visitas a los padres.

Aunque en España la custodia se rige por las mismas leyes, existen diferentes Comunidades Autónomas que están empezando a dar preferencia a la custodia compartida. Las legislaciones actuales de Navarra, Cataluña, Aragón y Comunidad Valenciana están intentando imponer la custodia compartida como modelo preferencial.

De todas formas la custodia compartida aún es la opción minoritaria ya que tienen que se tienen que cumplir diferentes condiciones y exigencias para concederla. En primer lugar el juez rechazará de antemano todos aquellos divorcios que sean conflictivos o que haya existido algún tipo de violencia de género o abusos sexuales. Aunque también se puede conceder en base a la petición de uno de los dos cónyuges el juez hará prevalecer la custodia compartida en los casos de divorcio de mutuo acuerdo. El juez valorará para este tipo de custodia los siguientes aspectos:

- Que ambos cónyuges estén de acuerdo en el tipo de educación, valores y aspectos fundamentales en el desarrollo del menor.

- Que la residencia de ambos cónyuges sea cercana entre si y del centro educativo.

- La disponibilidad de ambos cónyuges y su capacidad para atender las necesidades del menor.

- La relación y el cuidado de los cónyuges con los menores con anterioridad al divorcio.

- Las edades y el número de hijos en común.

- La opinión del menor si procede.

Es evidente que conseguir todas esas pautas es complicado ya que en primer lugar la concesión de la custodia compartida dependerá del lugar de residencia de ambos cónyuges. Así tendrán que estar cerca entre ellos y del centro de estudios del menor para evitar continuos viajes y pérdida de tiempo innecesario en los traslados. Tendrán que estar de acuerdo también en el tipo de educación que va a recibir, así como las actividades extra escolares, formativas y de ocio. También deberán disponer del tiempo necesario para las necesidades del menor, así los padres custodios tendrán que conciliar su vida laboral tanto para el cuidado del menor en el hogar como para los traslados al centro educativo y los cambios de guarda.

Tendrán que ponerse de acuerdo también en los periodos de guarda que tendrán por igual tanto en la época lectiva, como en las fechas estivales y de vacaciones (Navidad, Semana Santa, verano...). También se acordará como se repartirá la estancia de los menores en las fechas de aniversarios tanto de los padres como de los menores, así como en otras fechas señaladas. Todo ello, incluyendo las fechas y horarios con sus cambios de guarda respectivos, serán incluidos en el convenio regulador o plan de parentalidad preceptivo.

Por lo que respecta a los menores, el juez tendrá en consideración su opinión a partir de los doce años. Tampoco es conveniente la concesión de la custodia compartida a menores de seis años, ya que estos están acostrumbrados a la mayor presencia de la madre y debido a este apego sería más perjudicial para ellos este tipo de custodia. Así, también se recomienda que en caso de haber hermanos no se deban separar entre ellos.

El juez solicitará también un informe psicológico elaborado por un equipo de especialistas para determinar la idoniedad de la custodia compartida para con los menores. Se asignará un psicólogo y un trabajador social que observarán y valorarán la relación de los menores con sus progenitores y a través de su experiencia y diferentes entrevistas y encuestas con todos ellos, se elaborará un completo informe que será estudiado y valorado por el juez. Este informe será determinante para la resolución final de la sentencia.

Por último cabe destacar que se concederá o no la custodia compartida siempre en beneficio del menor. Así no cabrá imposición alguna de la obligatoriedad de este tipo de custodia únicamente en beneficio exclusivo de los cónyuges. Además ninguno de ellos, normalmente el padre, podrá excusarse en la custodia compartida para la denegación de una pensión de alimentos si existe un desequilibrio económico evidente entre los cónyuges. En este sentido existen diferentes Sentencias del Tribunal Supremo el  al respecto en que en casos de custodia compartida el padre custodio ha tenido que abonar pensión de alimentos a favor de la madre cuando esta se encuentra en una situación económica o laboral en precario. Para más información clica en este enlace.

DIVORCIO Y SOCIEDAD

Divorcio y sociedad


Divorcio y sociedad, han evolucionado mucho en España a lo largo de este último siglo. Hace tiempo considerábamos a la familia como un núcleo unido e indivisible. La religión, junto con la sociedad y las leyes imperantes de hace unas décadas constituian un lastre demasiado grande como para pensar en deshacer una institución tan arraigada. Separaciones, abandonos y familias monoparentales, generalmente mujeres que por diferentes motivos criaban a sus hijos sin el apoyo paterno, eran considerados como poco más que apestados y eran apartados y menospreciados por la sociedad de entonces.

Los psicólogos de la época llenaban páginas de sus estudios con lo dañino que eran para los menores la separación de los padres y estos se enfrentaban a una sociedad que no estaba preparada para esa situación. 

Ya en la década de los 70 ante las perspectivas de cambio y una tímida apertura exterior se relaja levemente las opiniones encontradas en torno al divorcio. Aunque la mayoría de la gente se mostraba a favor de la indisolubilidad del matrimonio, en situaciones muy concretas la gente empezaba a aceptar el divorcio. En esa época los más jóvenes y los hombres son los que estaban más a favor del divorcio.

La apertura a un régimen democrático, el cambio social y la nueva ley del divorcio de 1981, propiciaron un cambio en la doctrina y el pensamiento en torno a la separación. Así mostraban en contraposición a sus colegas de antaño que el divorcio era un derecho inalienable de la persona para conseguir su felicidad. Argumentaban además que la separación era la solución a los conflictos de pareja y que ello era un mal menor para los hijos criados en matrimonios conflictivos. Así cuanto más tiempo pasara la unidad familiar en conflicto, más dificultosa sería su vida futura y su búsqueda de la felicidad particular.

Con el tiempo y la experiencia estas dos versiones contrapuestas del divorcio han convergido en una idea principal que une a ambas en la que se asume que el divorcio es un momento de tránsito critico de un matrimonio disfuncional, que lleva hacia otras formas de vida y unidad familiares diferentes hasta ahora. El divorcio ahora se toma como un período desestabilizante de la pareja que llevará a la transformación y el futuro cambio de cada miembro, para la resolución de sus problemas particulares. Divorcio y sociedad continuarán juntas evolucionando para el bien de todos.

PADRES DIVORCIADOS


Aquí unos consejos para padres divorciados. Independientemente de si usted tiene la custodia compartida con su ex cónyuge o tiene un régimen de visitas más concreto, tendrá que intentar mantener el mismo trato y la misma disciplina para con su hijo. Si se ha quedado fuera del antiguo hogar familiar, procure tener su vivienda acogedora, limpia y con un cierto orden y con una habitación para sus hijos igual de cómoda que siempre. Una vez cubiertas sus necesidades básicas sus hijos se comportarán mejor. 

No rehuya de su papel de progenitor delegando la responsabilidad de su educación únicamente hacia la madre y nunca intente rellenar ese hueco si dispone de una nueva compañera. Tampoco cargue con ese lastre a los abuelos o a otros familiares y amigos. No castigue nunca a sus hijos con la amenaza de no dejarle ver a su ex cónyuge, abuelos o familiar alguno, ya que seria injusto tanto para con su hijo como para el otro familiar, además de la probabilidad de poder incumplir el régimen  de visitas o custodia establecido en el convenio regulador. Al contrario, usted debe fomentar esas relaciones por el bien de sus hijos.

Aunque esté solo con sus hijos no intente ganarse su confianza jugando el papel de colegas. Si dispone de un régimen de visitas con fines de semana y festivos mira de no malcriar a tu hijo ni hacer el papel de bueno frente a su madre. Es muy fácil jugar a ello cuando dispone de un mayor tiempo de ocio, mientras que su ex se queda lidiando con los quehaceres diarios y lectivos del niño.

Intente mantener el mismo trato y la misma disciplina que en su anterior etapa de casados. Lo ideal seria mantener un mínimo de contacto con su ex para negociar y compartir la misma educación con vuestros hijos. Verá que con ello sale recompensado al dedicar un menor esfuerzo en ello.

De un buen ejemplo a sus hijos evitando continuar con los mismos conflictos que les han llevado al divorcio. Trate con corrección con su ex, ya que está demostrado que los hijos de padres divorciados que mantienen su conflictividad después de la separación, se adaptan peor a su nueva situación y tienen más problemas de personalidad y conducta en un futuro. Mantenga una coherencia y recibirá para si mismo el respeto que muestre hacia su ex.

Finalmente recuerde que su divorcio ha sido para con su ex mujer. Siempre será su padre ya que de los hijos no se puede divorciar nunca.

DIVORCIO Y ESTRES



Divorcio y estres van de la mano. El divorcio ocasiona unos cambios de hábitos y de forma de vida con respecto a la vida anterior en pareja. Cambios familiares, de residencia, emocionales, laborales... Estos cambios repentinos provocan un gran estrés y afrontar aceptando esta situación será la única solución para superarlo. 

Date un tiempo para ti mismo y no empieces otra relación enseguida solo para pasar el rato o para dar celos y envidia a tu ex. Asume la separación y evita en todo lo posible a tu ex. Déjale que viva su vida y no hables mal de ella, seguro que habreis pasado buenos ratos juntos, recuérdalos. No te metas en su vida y si no hay hijos en común dejar tierra de por medio es una buena opción. 

El divorcio es una pérdida estresante y dolorosa, casi tanto como la muerte, pero el divorciado no es reconocido y apoyado como tal por la sociedad por su responsabilidad en el divorcio. Busca apoyo (no consuelo) sin caer en el victimismo. Acude a tus amigos de siempre y familiares. Pero siempre bajo la premisa de que la felicidad depende de uno mismo y no de los demás. 

Evite refugiarse en el trabajo o dedicar todo el tiempo a una sola actividad. Diversifique su tiempo libre y de ocio. Manténgase ocupado manteniendo un mínimo de actividad física, coma bien, evite el alcohol y las drogas y duerma lo necesario. Un buen amigo mio aconseja a sus pacientes ponerse "enfermo" al menos media hora diaria. ¿Que quiero decir con ello? Cuando estamos enfermos, descansamos y no estamos por nada ni por nadie, descansando y preocupándonos solo de nosotros mismos. Es un buen ejercicio, practíquelo. También seria indicado unas sesiones de relajación y/o meditación. Puede hacerlo usted mismo en casa. 

Tome una actitud positiva ante la vida, después de la separación lo ideal es intentar resolver los problemas uno a uno, analizando y buscando soluciones y ayuda para ello. Acepte y afronte sus problemas y no niegue la realidad. Siéntase triste y hable de ello, pero no se culpe y no trate de huir. Una solución práctica y que a la larga le beneficiará es la de buscar una asociación de separados en su zona.

Mire hacia delante y planteese unos objetivos. Cosas que no había podido hacer antes y que ahora teniendo más tiempo puede hacer. Si se lo puede permitir unas pequeñas vacaciones y un viaje es una buena opción. Organice su vida, manteniendo unos horarios, con orden y limpieza. Divorcio y estres pueden mermar nuestras defensas y afectar a nuestra salud así que recuerde siempre de consultar con un profesional si la situación le supera.

CRISIS DE PAREJAS



Termino con esta trilogía de las crisis de parejas en este nuevo artículo. Podeís ver los anteriores en la etiqueta psicología de pareja. Así por estos hechos, muchas parejas se plantean el hecho de si me divorcio o me separo.

La vida a veces nos sorprende de forma inesperada. Hay golpes de la vida difíciles de encajar, la crisis económica, el paro, enfermedades graves y crónicas, accidentes... Si todo ello es complicado superarlo solo a veces, en pareja existe una falta de habilidad empática para encajar estas nuevas situaciones. La falta de diálogo y sinceridad combinada con cualquiera de las situaciones anteriores ofrece un caldo de cultivo ideal para que una pareja explote y entre en crisis. Nos hace falta aprender que los problemas forman parte de la vida y hay que poseer una mayor adaptabilidad a ellos. Afrontar esos problemas los dos por igual seria lo conveniente.

Otras veces ocurre lo contrario, la vida nos recompensa por nuestros esfuerzos, ya sea en los estudios, en lo económico, a través del éxito laboral y social. Pero si ello solo repercute en uno de los dos, el desequilibrio existente puede generar celos, miedo y sensación de inferioridad en una parte y el otro puede ver a su compañero como un inferior y ver coartadas sus expectativas. La clave de todos estos problemas es compartir tanto los éxitos como los fracasos los dos por igual.

La vida de pareja es harto complicada de llevar. Y muchas veces estas crisis de parejas la ocasiona el hecho de no poder conciliar vida laboral, social y familiar de los cónyuges no se logra adaptar. Horarios, amigos y familias diferentes todas ellas entre si ocasionan un distanciamiento lento y paulatino que se va acrecentando con el tiempo.

En otras ocasiones la gran alegría de tener un hijo provoca así que la aparición de esta tercera persona ocasione un gran cambio en la vida de la pareja. Ya no se tiene el mismo tiempo para compartir los dos y la prioridad cambia hacia la atención del más pequeño. La depresión post parto, una bajada en la tensión sexual, una atención excesiva hacia el pequeño y los celos y desconfianza por el otro lado hacen de esta etapa de la vida una prueba muy dura que superar. 

Hay muchos otros aspectos que juntos o por separado también ocasionan una grave crisis en las parejas. La diferencia de edad, origen, cultura, religión, educación o poder adquisitivo son solo un ejemplo en ello. La violencia física o psicológica por supuesto que tendrá que provocar algo más que una crisis pasajera y además de la consecuencia del divorcio, es obligado actuar y denunciar ante ello.

Para finalizar diremos que la sociedad ya ha adoptado el divorcio como algo habitual, dado el elevado número de separaciones efectuadas desde que se aprobó y legalizó el divorcio y que cada dia va en aumento. Si necesitas ayuda contacta con nosotros.

PLAN DE PARENTALIDAD



Plan de parentalidad, obligatorio ya en Catalunya. En el momento de la decisión de separarse nos planteamos enseguida cual va a ser el futuro de nuestros hijos. En el momento de presentar la demanda de divorcio, deberemos adjuntar también el convenio regulador. En el se especifican como van a quedar repartidos los bienes, a quien se le concede la residencia en el hogar familiar, compensaciones económicas si las hubiere y la custodia y la pensión de alimentos de los hijos menores. En el convenio regulador se especifica el tipo de custodia y los días y horarios de visita. Estos conceptos son muy amplios y dejan margen a la interpretación y a la aparición de numerosas lagunas. Es por ello que en Catalunya se establece un plan de parentalidad para los hijos menores mucho más concreto y extenso.

El plan de parentalidad es un documento aparte que debe entregarse junto al convenio regulador, obligatorio en cualquier divorcio con hijos menores. La ley 25/2010, de 29 de julio, del libro segundo del Código civil de Cataluña, relativo a la persona y la familia obliga a la presentación del plan de parentalidad. Se redacta tanto para divorcios de mutuo acuerdo como para los contenciosos y sirve para la custodia compartida y para custodia única con el régimen de visitas para el otro progenitor.

El plan de parentalidad definirá exactamente la residencia, horarios, traslados, educación y otras cuestiones no incluidas en un convenio regulador básico para que así no existan disputas o discusiones por parte de los progenitores que puedan afectar a la vida cotidiana del menor. Así en este plan se detallan los siguientes aspectos:

- Residencia habitual del menor si es custodia monoparental. Si es custodia compartida se deberá incluir las dos residencias, los horarios y la forma de establecer los cambios de guarda, tanto en periodo lectivo como en fines de semana, periodos vacacionales, cumpleaños y otras festividades y fechas señaladas.

-Relación y tipo de comunicación que podrán establecer los menores con los progenitores no custodios.

- Tareas y obligaciones que deben cumplir cada uno de los dos progenitor con relación a las actividades cotidianas de los hijos.

- Tipo de educación, actividades extra escolares y de ocio y las obligaciones económicas que se deriven de ello.

- Que en todo momento el progenitor custodio deberá compartir información del hijo menor sobre su educación, salud y otros quehaceres. Se comprometerán a que dicha información deba ser recíproca entre ambos ex cónyuges y que nunca se utilizará al menor como intermediario.

- Que en todo momento ambos progenitores mantendrán una total discreccionalidad sobre la vida del otro cónyuge.

Así, después del divorcio, se obliga a ambos progenitores a preveer diferentes situaciones extraordinarias y tener previstos diversos tipos de situaciones , como en caso de enfermedad, indisposición, cambios de residencia, de estado civil, etc... El plan de parentalidad se podrá ir variando dependiendo de estos cambios y de la evolución de los menores. Estos, a partir de los 13 años se tendrá en cuenta su opinión para las cuestiones en que se vean afectados. 

El objetivo de este plan de parentalidad tan concreto es el de evitar conflictos y disputas innecesarias que puedan afectar las decisiones cotidianas del menor. Así, en casos de divorcios contenciosos conflictivos se podrán concretar otros aspectos como la inclusión de un seguimiento o mediación y la inclusión de un punto de encuentro con terceras personas para el cambio de guarda del menor. Para más información ponte en contacto con nosotros.

INFARTO Y DIVORCIO



Probada la relación entre infarto y divorcio. Aprovechando la celebración de San Valentín, del pasado domingo, la Fundación Española del Corazón (FEC) ha querido recordar a través de un estudio de un equipo de investigadores de la universidad de Duke (Carolina del Norte) en EEUU publicado posteriormente en una prestigiosa revista americana de salud, cómo aumenta el riesgo cardiovascular tras un proceso de divorcio. El año pasado y bajo el título "Association between divorce and risks for Acute Myocardial Infarction" la publicación Cardiovascular Quality and Outcomes, muestra la relación entre el divorcio y el riesgo de sufrir un infarto de miocardio.

Los expertos norteamericanos se sorprendieron al observar que pese a que se sabe que normalmente los infartos afectan más a los hombres, tras un divorcio el riesgo cardiovascular es más elevado en las mujeres. Dicho estudio se realizó a personas divorciadas una o más veces, durante un proceso de seguimiento que duró 18 años.Tras la evaluación cada dos años de más de 15 mil voluntarios de entre 45 y 80 años, dicha investigación indica que las mujeres divorciadas tienen una probabilidad del 1,52 más de padecer un infarto que las casadas, mientras que el aumento en los hombres es del 1,26.
El estudio también muestra que el riesgo en los hombres disminuye al contraer segundas nupcias, mientras que las mujeres mantienen el mismo porcentaje de riesgo pese a volver a  tener otra pareja estable.

En un primer divorcio el riesgo de las mujeres de sufrir un infarto es prácticamente el doble que en los hombres, así, para igualar el riesgo en hombres y mujeres, es cuando el hombre ha tenido dos o más separaciones. Este estudio demuestra la relación que existe del estrés post traumático tras el divorcio con el riesgo cardiovascular, sin llegar a ninguna conclusión precisa sobre el mayor riesgo que sufren las mujeres en esta situación. 

La investigación también muestra como otros indicativos como la educación y la situación económica y laboral influyen más en el riesgo de infarto de miocardio en los hombres. En las mujeres por contra, estas actividades sociales mostraron un riesgo mucho menor en contraposición al estrés posterior a la separación.

El Dr. Silva secretario general de la FEC, Fundación Española del Corazón, ha indicado  en relación a esta investigación sobre la relación del infarto y divorcio, que también que seria necesario efectuar este mismo estudio sobre hombres y mujeres casados o con pareja, para comparar resultados y establecer así la relación del aumento del estrés del divorcio con el riesgo cardiovascular.

SENTENCIA Y JURISPRUDENCIA



Sentencia y jurisprudencia son términos jurídicos que a veces confundimos y contraponemos. Para diferenciarlos vamos a definir cada uno de ellos y a poner ejemplos. 

El término sentencia proviene del latín sententia que significa opinión que una persona apoya o defiende. Una sentencia judicial es un acto jurídico que pone fin a un litigio (litis).  El juez u órgano jurisdiccional competente (magistrado) es quien pone fin al proceso judicial (penal, civil, de familia, mercantil, laboral...) mediante hecho probatorio.  Así, mediante la sentencia, se administran derechos y obligaciones a cada una de las partes que han intervenido en el juicio. En derecho penal se absuelve o condena al acusado, imponiéndole una pena adecuada a la sentencia.

La sentencia, resulta de la decisión del Juez después de evaluar las pruebas presentadas e interrogatorios a testigos si procede. Posteriormente administra y cumple con las distintas leyes establecidas en los diferentes Códigos de Procedimientos para dictar sentencia. Las sentencias se pueden recurrir o no dependiendo si son o no firmes. Si no son firmes se pueden recurrir a instancias y tribunales de superior jerarquía del que se ha obtenido el fallo. Así se nombran sentencia de primera, segunda o posterior instancia dependiendo del órgano que la apruebe.

Jurisprudencia procede del latin iuris prudentia. Se forma con el término iuris (Derecho) y prudentia (sabiduría o conocimiento). Así, la jurisprudencia es el conjunto de normas legales resultantes de la actividad de los diferentes órganos jurisdiccionales a partir de la repetición de ciertos criterios  seguidos en la resolución de las sentencias de los jueces de los distintos tribunales del estado o de las opiniones creadas en los dictámenes de tribunales de mayor jerarquía, como son la Audiencia Nacional o el Tribunal Supremo

Así se crea jurisprudencia mediante la interpretación de una o de diferentes tipos de sentencias que en casos similares se han resuelto de igual manera. Así, en las fechas posteriores al establecimiento de nueva jurisprudencia, los tribunales ordinarios acatando la jerarquía del Tribunal Supremo y en los procedimientos judiciales que contengan igual normativa legal, tendrán en cuenta dicha jurisprudencia y se aplicará la nueva doctrina judicial aprobada.

CRISIS EN LA PAREJA



Continuamos en este artículo a partir del anterior, con las razones y causas que ocasionan las crisis en la pareja. Una de ellas es la de confundir amor y posesión. Aunque convivamos en pareja, todo ser humano necesita poseer de espacio y tiempo propio. Necesidad que a veces no se ve correspondida por la otra pareja que no es capaz de aceptar ese espacio vital. No estamos hablando de celos, sino de control y posesión. Tu otra pareja está en el convencimiento que cualquier ocupación y tiempo que no le dediques a él demuestras que no le quieres y a la inversa, su demostración de amor será el de no despegarte de ti ni un momento. Ello en la primera etapa de vuestra relación será bien recibido como una muestra de atención y cariño. Pero a partir de un determinado tiempo y el día a día puede ser un infierno. Controlará tus relaciones y te negará tu tiempo de ocio y de trabajo. Si no atajas a tiempo esta actitud la ruptura será dolorosa e inevitable.

Otra actitud patológica es la de querer perpetuar el amor y la pasión inicial a toda costa. Son personas que como el caso anterior necesitan de un control total sobre la otra pareja, pero basándolo sobretodo en la faceta sexual. Pero también necesitan que se le corresponda de la misma forma. No aceptan que la relación de pareja con el tiempo pueda entrar en una fase más tranquila y sosegada y en cuanto notan un cierto bajón de intensidad entran en crisis y si no se les satisfacen rompen la relación. Son personas que culparán siempre a los demás y que buscarán inmediatamente otra pareja para llenar su vacío repitiendo una y otra vez el mismo rol. 

Como comentamos en otras experiencias, al inicio de toda relación se idealiza el amor. Se basan en la creencia de que ese amor los preservará de cualquier obstáculo y dificultad y que como el amor es correspondido nunca van a discutir. La idea de un amor eterno y que lo puede todo viene dado  por una cultura ñoña expuesta muchas veces en forma de cuento, novela o telefilm. El amor es volátil y hay que cuidar y renovarlo constantemente buscando nuevos retos y horizontes en común. La cultura de hoy del mínimo esfuerzo se encuentra basada en la inmediatez. Ello propicia que al primer desencuentro no sepan reaccionar y se vean superados ante cualquier adversidad.

Al hilo de lo comentado anteriormente, el amor inicial lo cubre todo, tanto que los pequeños detalles e imperfecciones no los tomamos en cuenta. Nadie es perfecto y a veces el secreto del amor está en aceptar los defectos ajenos e intentar mejorar los propios. Por contra, la crisis de pareja empieza cuando uno magnifica del defectos de los demás y no ve los suyos propios.

Acabaremos la trilogía de la crisis en la pareja en un último post más adelante. ¿Os habeís sentido identificado esta vez?¿Se ha podido solucionar vuestro problema o el divorcio ha sido inevitable? Contadnos y compartid vuestras experiencias.

CONVENIO REGULADOR



El convenio regulador es un documento que recogerá todos los aspectos que regulen la situación familiar y económica después del divorcio. En el momento que nos planteamos la posibilidad real de iniciar un procedimiento de divorcio, nos preguntamos como y de que manera se va a resolver. Podemos deducir algunas cosas en base a lo que sabemos, lo que nos cuentan o situaciones que han pasado familiares y amigos. Así cada uno de los cónyuges tendrá una idea de lo que le corresponde en base al régimen económico que regula su matrimonio. 

Pero para ello será necesario redactar lo que se conoce como convenio regulador. Este documento es obligatorio presentarlo junto con la demanda para su aprobación y de acuerdo con el artículo 81.1 y 86 del código civil. En dicho documento se recogerán todos los pactos y acuerdos establecidos por ambos cónyuges o presentado por uno de ellos con la aprobación del otro. Este documento será redactado por un abogado y ratificado por el juez junto con la sentencia de divorcio. Solo se podrá presentar en las demandas de divorcio que sean de mutuo acuerdo.

El convenio regulador recogerá como quedan repartidos los bienes y cual será la futura relación de los hijos con sus padres después del divorcio. Dicho convenio deberá recoger un mínimo de condiciones, según lo establecido en el artículo 90 del código civil. Así se recogerá, en el caso de haberlos, si se otorga la custodia de los hijos de modo compartida o hacia uno de los dos cónyuges. En este último caso se recogerá donde van a vivir y el régimen de visitas que se le otorga al cónyuge no custodio. Aquí también se indicará la contribución que se deberá abonar en concepto de alimentos y manutención de cada menor. También se indicará, si procede, la relación que tendrán los niños con cada uno de sus abuelos, siempre en beneficio de los menores. 

Cabe reseñar que en Catalunya se establece a parte del convenio regulador un plan de parentalidad en relación a los menores que será mucho más preciso y abarcará más aspectos del menor como es la educación y actividades extra escolares, gastos extraordinarios y la comunicación con sus padres. Se encontrará también detallada a quien se le otorga el uso de la vivienda familiar y sus enseres. Se liquidarán y repartirán otros bienes (dinero y otros bienes inmuebles) obtenidos durante el matrimonio, dependiendo del régimen económico establecido. Por último y si es preceptivo se acordará una pensión compensatoria hacia uno de los cónyuges.

El convenio regulador tendrá que ser aprobado por el juez, quien dará su aprobación salvo en los casos en que se vea perjudicado algún menor o en que uno de los dos cónyuges quede en situación de desamparo tras el divorcio. En dicho caso excepcional de que el juez observara cualesquiera de estos perjuicios, se deberá redactar un nuevo convenio en el que quede solventado dicho perjuicio. En ningún caso el juez podrá por si mismo modificar el convenio.

En el momento de la aprobación del convenio regulador, este deberá ser respetado por los ex cónyuges y será de duración indefinida. Así cualquiera de los dos podrá reclamar judicialmente si el otro no cumple con lo acordado. Dichos pactos solo podrán ser modificados en el supuesto de existir cambios patrimoniales, de salud o de residencia de cualquiera de los ex cónyuges. Estos cambios deberán ser acordados o en su defecto presentar el afectado a través de unas modificaciones de medidas que deberán ser aprobadas por el juez.

SENTIMIENTO DE CULPA



El sentimiento de culpa tras el divorcio es un sentimiento común a la mayoría de divorciados. No solo nos preguntamos que hemos hecho mal, si no que repasamos mentalmente nuestra vida viendo errores y equivocaciones constantes. La sociedad enseña que el matrimonio es para siempre y aunque no seamos religiosos, esta idea se encuentra arraigada en el inconsciente colectivo a través  de diversas y numerosas fábulas. 

En los momentos posteriores tras el divorcio surgen toda una serie de sentimientos contradictorios y a veces nada saludables. La culpa es una de ellas y es un lastre que nos retrae a nuestra anterior vida y que nos afectará en la que empezamos. Si ha sido nuestro compañero quien nos ha dejado no podemos dejar de pensar que hemos hecho y que hemos dejado de hacer para que ello suceda y si hemos dejado a nuestra pareja por otra persona nos sentimos culpables por abandonarla. 

La vida no deja de ser un seguido de sucesos cambiantes que muchas veces no podemos controlar. Adaptarnos a esos cambios constantes y mirar hacia delante es lo que nos hará avanzar y evolucionar. Está claro que debemos aprender de nuestros errores, pero anclados en nuestro pasado ello nos impide mejorar en el futuro. Una pequeña dosis de culpa siempre es eficaz para poder avanzar, rectificar y reparar daño si lo hemos causado, pero cuando la culpa insana nos impide vivir el presente. Cuando eso sucede debemos detenernos y pensar seriamente en ello.

La decisión de separarse es dura, pero casi siempre en una decisión tomada con tiempo y valorada en su medida. La culpa tras el divorcio nos impedirá rehacer nuestra vida si estamos solos y seguir con la relación con otra pareja si es la decisión que tomamos. Ello provoca que este sentimiento afecte a toda persona que nos rodee, hijos, familiares, nuevas parejas... pudiendo ser estas nuevas relaciones tan infelices y destructivas como nuestra anterior vida. 

Si estamos solos la culpa nos hará caer en un bucle que nos impedirá establecer nuevas relaciones si no superamos la pérdida anterior. Una autocrítica exagerada puede llevarnos a la autodestrucción y perder así todo nuestro tiempo y energía en ello. Así, lamentándonos en el pasado nos evadimos de nuestros problemas presentes intentando atraer el perdón y la compasión de los demás.

Para salir de esta situación, hay que mirar hacia uno mismo, con nuestros defectos y todo lo que podamos mejorar, sin magnificar los sentimientos negativos y manteniendo los aspectos positivos. Habrá que hacer un reset, eliminando los prejuicios sociales adquiridos e intentar ver las cosas con objetividad. Quitarnos ese complejo de lástima, levantar la cabeza, mirar hacia delante, vivir el presente y planificar nuestro futuro.

CAPITULACIONES MATRIMONIALES



Un acuerdo prematrimonial o capitulaciones matrimoniales es simplemente un contrato que firman ambas partes de mutuo acuerdo por medio de abogado, donde se acuerda libremente la manera en que se administrarán los bienes de cada uno durante el matrimonio y ante una posible disolución del mismo. Es un acuerdo que se firma ante notario, inscribiéndose en el registro civil y que se puede modificar en cualquier momento. 

Hay que tener en cuenta que dependiendo del origen de procedencia de cada uno de los cónyuges y del lugar donde se efectúe el matrimonio, dicha unión será regulada por diferentes regímenes económicos distintos. Así en las capitulaciones matrimoniales se pueden modificar y combinar los diferentes regímenes económicos como son los gananciales, separación de bienes o de participación. 

Es evidente que al planificar una boda y una vida en común, el aspecto económico no figure entre sus prioridades. Es un periodo de tiempo en el que el amor y la pasión aún están en su punto más alto y normalmente estos aspectos no se tienen en cuenta.  Pero existen muchas razones y situaciones en que un acuerdo prematrimonial es aconsejable. Un abogado te lo recomendará fervorosamente porque así queda plasmado la opción y la voluntad de cada cónyuge con respecto a la administración de sus bienes y los de su pareja, durante y ante una hipotética disolución del matrimonio. De esa forma el divorcio es mucho más sencillo, rápido y con un coste económico y psicológico mucho menor.

Es cierto también que la sociedad actual está cambiando los roles familiares, así las nuevas parejas se emancipan, se juntan y se casan más tarde que nuestros padres. También hay parejas que primero prefieren juntarse en unión de hecho para probar, para posteriormente efectuar una unión civil. Es en ese periodo donde se puede pensar en realizar el paso de efectuar un contrato prematrimonial antes de casarse. Este tipo de contrato además se puede realizar sin la necesidad posterior de contraer matrimonio, ya que en la unión de una pareja de hecho ya existen de por si unas vinculaciones económicas evidentes (hipotecas, créditos, negocios en común, herencias...) y cargas familiares (hijos) en común. También resulta muy efectivo en los casos de segundas o terceras nupcias. Después de un divorcio y ante la posibilidad de otra unión no está de más que se regulen los aspectos económicos para garantizar una seguridad económica y jurídica.

De todas formas, estos tipos de contrato prematrimonial no tendrían que verse como una desconfianza ante nuestra pareja o futuro cónyuge, sino como una garantía jurídica y económica que se formaliza entre ambos para una mayor tranquilidad y estabilidad. Así, no habría que darle más transcendencia que de que se trata de un simple contrato más, libremente pactado entre ambas partes, el matrimonio es solo un ejemplo de contrato común entre ambas partes, como muchos otros contratos que firmaremos en nuestras vidas. Si deseas más información al respecto, ponte en contacto con nosotros y te ayudaremos.

CRISIS DE PAREJA



La frase crisis de pareja está ya en nuestro vocabulario o en nuestras conversaciones con amigos y familiares. Cada vez hay más parejas que se rompen o están en crisis lo demuestra el hecho del notable incremento de divorcios, solicitudes de terapia de pareja y de diferentes formas de ayuda psicológica. El fracaso es una opción que no contemplamos al inicio de un establecimiento de relaciones serias de pareja. El inicio de la pasión y el del amor ciego nos hace creer invulnerables a la ruptura. Pero la convivencia y el tiempo pone las cosas en su sitio y nos hace ver el costado amargo de la pareja. 

Hay muchos y diferentes motivos que llevan a la ruptura o a la crisis de pareja. Muchas veces no existe un solo motivo y son varias las causas o una sucesión de las mismas. Voy a exponer en varios artículos una serie de causas que explican por que hay tantas rupturas de parejas. A ver si encuentra en estas líneas la causa de sus problemas conyugales para así poderles hacer frente. No obstante en la mayoría de las ocasiones solo es necesario comunicación, sinceridad y paciencia para superar esta dura etapa. Enumeraremos algunas de ellas para que las pueda identificar o prevenir.

La falta de preparación para la vida diaria en convivencia con otra persona es una de estas causas. En estas crisis de pareja anteriores a la ruptura, es innegable el hecho de que no se nos prepara para ello. Expertos terapeutas indican la falta de comunicación y de aptitudes sociales necesarias para la convivencia. Estas aptitudes no se aprenden  ni se enseñan en ningún otro lugar que no sea con la vida misma. La falta de comunicación y de empatía provoca un aislamiento y falta de sinceridad que llevan a un distanciamiento que puede llegar a romper la pareja. La convivencia es algo que no se nos ha enseñado y de la que no tenemos experiencia ni práctica previa. La única muestra de la que podemos aprender mínimamente es la que hemos vivido de nuestros padres, aunque el punto de vista y de perspectiva es completamente diferente. Además es bastante probable que durante nuestra infancia hayamos aprendido roles negativos de la convivencia de nuestros progenitores. 

En una sociedad tan individualista como la nuestra, el culto a la personalidad propia propicia un egoismo exacerbado, unido a la falta de comunicación y a un desgaste progresivo de la relación de pareja ocasiona un resurgimiento de la necesidad de satisfacción y realización personal. La falta de entendimiento de la pareja, aumenta proporcionalmente las necesidades de una vuelta a la soltería y del disfrute personal. En estos casos son muchos los que no acusan graves problemas de convivencia, si no que más bien es el hecho de no saber disfrutar de la vida y del ocio en común y al querer evitar el coste psicológico de solucionar los problemas de convivencia, se va a la ruptura de pareja que es lo más fácil.

Como hemos mencionado anteriormente al empezar una relación el amor y la pasión inicial fomentan unas expectativas de convivencia demasiado altas que a menudo no se van a cumplir. La idealización de un amor eterno provoca que el choque con la realidad de la rutina diaria te lleve a una profunda frustración. El enamoramiento inicial oculta las lógicas carencias y defectos que cada individuo posee. La vida en común ocasiona diversas fases de convivencia que varían con el tiempo y las emociones de cada uno. El fin de la primera fase de un enamoramiento y el estancamiento del deseo sexual llevan a la pareja a la crisis. Cuando la fase de enamoramiento y pasión inicial termina, esos defectos salen a flote y provocan una valoración negativa de su vida en común.

Estas son solo algunas de las causas de las crisis de parejas actualmente. ¿Te has visto reconocida en alguna de ellas? Coméntanos tu caso. En un próximo artículo seguiré con este tema. 

COMO LE DIGO A MI HIJO QUE TENGO NOVIO


Como le digo a mi hijo que tengo novio, es una preocupación más que tendrás en una nueva relación si tienes hijos de tu ex. Ser padre o madre ya es un gran cambio en la vida y una preocupación más en nuestro quehacer diario. Más aun dentro de una familia monoparental después de un divorcio. Pero está claro que las personas tendemos a relacionarnos y por muy mal que nos fuera en nuestra relación anterior, los seres humanos tendemos a relacionarnos en pareja. La soledad pocas veces es una alternativa y más tarde o temprano encontraremos a alguien con quienes volveremos a sentir el amor perdido. 

Esta vez será distinto ya que tener un hijo (o más) de nuestra relación anterior nos puede suponer un cierto reparo y un obstáculo más hacia nuestra felicidad. No será fácil, pero el encuentro de nuestra nueva pareja con tus hijos será inevitable si quieres seguir con esta nueva relación. Antes de ello necesitarás unas pautas y consejos para que vaya todo más rodado.

Antes de nada es aconsejable que haya un cierto espacio de tiempo entre el divorcio y la nueva relación. El niño debe acostumbrarse poco a poco a esta nueva situación, teniendo en cuenta además que los niños siempre tienen la certidumbre o fantasía de que sus padres van a volver a juntarse de nuevo. También es necesario que te des un tiempo a tu nueva relación y además de tener un nuevo amor debereís tener unos planes de unión de futuro para vuestra relación, antes de presentar a tu nueva pareja. No es aconsejable presentar cada dos por tres a "amigos" o "conocidos" solo por tener alguna relación esporádica. 

Es necesario diferenciar el problema dependiendo de la edad del niño. Cuanto más pequeño sea, mejor te irá ya que los niños son muy maleables y se adaptan mejor a los cambios. Si tu hijo está en la fase de adolescencia, será algo más complicado, pero debes darle tiempo y tratar de hablarle como a un adulto. 

Por regla general antes de presentar a tu nueva pareja deberás hablarle de ella a tu hijo antes de presentarla físicamente. Dile que es una nueva etapa que deberá aceptar porque es tu decisión. Se sincero con él y no le mientas, presentando a tu nueva pareja como es, como una nueva relación. Así tu hijo no confundirás a tu hijo y este sabrá valorar tu sinceridad. Hazle notar que el te hace feliz y que tu eres feliz con él. Su padre/madre seguirá siendolo y tu nueva pareja no lo va a cambiar ni a sustituir. Ten cuidado además de no descalificar a tu anterior cónyuge ni hacer comparaciones odiosas, solo harás que tu hijo acentúe su rechazo. Si mantienes aún una buena relación con tu ex, puedes pedirle que interceda por ti, aconsejando aceptar tu nueva relación. 

Prepara la primera cita con antelación, a ser posible fuera del espacio familiar, en un ambiente relajado y distendido. A ser posible al aire libre como una excursión, parque de atracciones o una salida al cine, teatro o cualquier otro espectáculo. Delante de tu hijo, evita en estos primeros contactos dar excesivas muestras de fogosidad o cariño hacia tu nueva pareja.

Debes procurar que esta nueva relación no te quite demasiado tiempo para estar con tu hijo. Debes demostrarle que le quieres como siempre y que tu nueva relación no va a cambiar eso. Evitarás así que tu hijo rechace a tu pareja y sienta celos de ella. Así, tu nueva pareja debe entrar de forma gradual en vuestras vidas y es aconsejable realizar este tipo de encuentros antes de introducir a tu nuevo amor en el hogar. 

Es preferible así invitar a tu nuevo novio o novia a tu casa, ya que así tu hijo se sentirá más seguro en su territorio. Haz que se conozcan y establezcan una relación cordial, reforzando y buscando puntos en común. Con tiempo, comunicación y sinceridad tu hijo comprenderá y aceptará mejor estos cambios.

DIVORCIO O DARSE UN TIEMPO


Divorcio o darse un tiempo. El divorcio es una decisión muy complicada y que implica unos cambios muy grandes en diversos ámbitos de nuestras vidas. Las relaciones con nuestra pareja, hijos, familiares, amigos y laborales van a cambiar drásticamente y todo lo que antes poseíamos en común con nuestra pareja desaparece de golpe. Es por ello que a veces se hace necesario una profunda reflexión antes de dar un paso tan drástico y definitivo. Si la decisión de separarse es consensuada entre ambas partes, ya no cabe una vuelta atrás. Pero si no es así y existen dudas por ambas partes, existen alternativas para ello. 

Hablar de ello con sinceridad a nuestra pareja puede clarificar la situación y evitar así males mayores y tensión en el ambiente. Así, si ambas partes están de acuerdo una terapia de pareja es, en principio, una alternativa a un divorcio. Otra opción, que parece volver a estar de moda otra vez, viene dada por la frase tan manida de “vamos a darnos un tiempo...”

En principio al oir esta frase puede sonar a excusa y que el divorcio ya es una realidad, pero si se trata realmente de probar una separación temporal para reflexionar y conocerse mejor a uno mismo, es una buena oportunidad para analizar en perspectiva la situación de la pareja y decidir en base a ello, evitando así peleas y conflictos innecesarios. Para ello es fundamental que ambos estén de acuerdo en dicha separación temporal, recomendándose para ello un tiempo de entre tres a seis meses. Imprescindible también que sea una separación sincera y que no exista una tercera persona en la relación, ya que entonces la separación solo sería una excusa para echarnos en brazos de otra persona para probar otra relación.

También sería adecuado que no entorpeciera dicha separación familiares y amigos, dejando claro que solo ellos pueden revertir y decidir sobre su futuro. Otro aspecto a tener en cuenta es si hay hijos de por medio. A ellos se les tendrá que exponer la situación claramente y pactar su custodia y manutención como si de un divorcio real y convencional se tratara.

Esta separación temporal será un tiempo para la reflexión y la calma y efectuar un balance de lo vivido y de lo que puede deparar el porvenir, analizando los pros y los contras de una posible separación definitiva. Para ello es necesario que sea una separación física y no tener así contacto mutuo más que conversaciones puntuales mediante diferentes tipos de comunicación (telefónica, internet...) y solo cuando sea imprescindible. Una vez transcurrido dicho plazo es necesario que ambas partes sostengan un profundo diálogo sereno y sincero para hablar de la situación y tomar ya una decisión definitiva.


Aunque se utilice este método muchas veces será necesario estar asesorado por un profesional durante este período. La separación temporal es recomendada por la mayoría de terapeutas de pareja como Brian Doss, profesor de la Universidad de Miami y experto mundial en terapia de parejas. Dichos terapeutas afirman que es una técnica de trabajo muy utilizada y que se consigue la reconciliación de la pareja en un 50% de los tratamientos. 

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